«Yo sí hice esa vuelta».
Y nadie tiene con qué demostrar lo contrario. La discusión se resuelve por confianza, no por registro, y siempre la paga alguien.
Control de flota para transporte de carga
Sus conductores registran cada ruta desde el teléfono, con foto de la carga y hora real. Usted valida en un solo lugar, ve la flota en el mapa y cierra el mes con los montos ya calculados.
Puesta en marcha incluida · Sin permanencia · Sus conductores solo necesitan su teléfono
Foto tomada al momento
no se puede subir una de la galería
Mapa en vivo
mientras la ruta está abierta
Liquidación automática
desde las tarifas de su empresa
Sin equipos que instalar
funciona en el teléfono del conductor
Ninguna es culpa de nadie. Son el síntoma de una operación que ocurre en la calle y se anota después, de memoria, cuando ya pasó.
«Yo sí hice esa vuelta».
Y nadie tiene con qué demostrar lo contrario. La discusión se resuelve por confianza, no por registro, y siempre la paga alguien.
«¿Dónde va el camión?».
La respuesta depende de que el conductor conteste el teléfono. Mientras tanto, el cliente espera y la oficina improvisa.
«El cierre lo vemos el fin de semana».
Planillas, capturas de WhatsApp y un cuaderno. Dos días de trabajo administrativo cada mes para llegar a un número que igual se discute.
Un software de control de flota en dos partes: una app para quien maneja y un panel para quien administra. La misma ruta pasa por tres estados y no vuelve a escribirse en ningún cuaderno.
En el teléfono del conductor
Un botón. Desde ahí quedan la hora real de inicio, la foto de la carga, la operación y el vehículo. El recorrido se comparte solo mientras la ruta esté abierta, y la app lo muestra en pantalla todo el tiempo.
En el panel de la oficina
Nada de perseguir mensajes. La ruta aparece con sus fotos y sus horarios, se aprueba o se rechaza, y cada novedad del día —una devolución, un cobro no realizado, un robo— se decide ahí mismo: se paga o se descuenta.
Al cierre del período
Sale de las rutas aprobadas y de sus propias tarifas por operación y tipo de vehículo. El conductor ve lo que va a cobrar antes de que usted cierre, así que el reclamo llega antes del pago y no después.
O en un grupo de WhatsApp, o en la cabeza de la persona que lleva veinte años en la oficina y algún día se va a tomar vacaciones.
La foto de la carga se toma con la cámara en el momento: la app no deja elegir una imagen de la galería. Sumada a la hora real y al vehículo, lo que se factura y lo que se paga quedan respaldados, no anotados.
Quién está en ruta ahora y por dónde va, mientras la ruta esté abierta.
Devoluciones, robos o cobros no realizados, reportados con foto en el momento.
Rutas y novedades se aprueban o se rechazan en un solo lugar, con criterio y con historial. Se acabó reconstruir el mes leyendo conversaciones de WhatsApp.
Por operación y por tipo de vehículo, tal como ya las tiene acordadas.
Cada uno ve desde su teléfono las rutas que registró y lo que lleva ganado en el período. La oficina deja de atender la misma pregunta veinte veces, y el día del pago no hay sorpresas.
Ubicación
Es la función que más ayuda a coordinar y la que más problemas trae cuando se instala a la ligera: reclamos, desconfianza y, si alguien lo lleva más lejos, un juicio laboral. En Rutier los límites ya vienen puestos, y eso lo deja a usted en terreno firme desde el primer día.
Leer la política de privacidadSin costo de instalación, sin permanencia y sin cobrar por rutas registradas. Si un mes sale un conductor, ese mes no se paga.
Para la empresa que quiere dejar de perseguir papeles y cerrar el mes en una mañana.
Para operaciones con varias razones sociales o requisitos propios.
El valor por conductor depende del tamaño de la flota. Escríbanos con el número y le respondemos con una cotización.
Aquí no hay proyecto de implementación, ni consultores, ni tres meses de reuniones antes de ver algo funcionando.
Nos cuenta qué operaciones hace, con qué vehículos y cuánto paga por cada vuelta. Con eso alcanza para empezar.
Sus tarifas, sus patentes y sus tipos de vehículo entran al sistema tal como los tiene. Usted no llena un solo formulario.
Da de alta a sus conductores desde el panel, les llega el acceso y esa misma semana empieza a haber registro. No hay curso que dictar.
La app tiene dos botones grandes: iniciar y terminar. Entre medio, una foto. Está pensada para usarse con guantes, con sol de frente y sin haber leído un manual, porque así es como se va a usar.
No. Ni equipos, ni instalación, ni contrato con una empresa de rastreo. La ubicación sale del teléfono que el conductor ya lleva encima, y solo mientras la ruta está abierta.
No. Cargamos sus operaciones, sus tipos de vehículo y sus tarifas tal como las tiene hoy. Rutier se adapta a su forma de trabajar, no al revés.
Días, no meses. No hay servidores que comprar ni integraciones que esperar: nosotros dejamos la operación cargada y usted da de alta a sus conductores desde el panel.
Cuéntenos cuántos conductores tiene y cómo registra hoy. Preparamos una demo con sus operaciones y sus tarifas cargadas, para que vea el sistema con su realidad y no con datos de ejemplo.
Le contesta el equipo que hizo Rutier, no un ejecutivo comercial.